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10 errores de marketing de contenidos y cómo corregirlosErrores del marleting de contenidos que debes evitar

Publicar sin un objetivo, hablarle a una audiencia demasiado amplia o difundir información sin verificar puede limitar los resultados de una estrategia de contenidos. Cómo detectar estos problemas y mejorar la planificación, el SEO y la conexión con potenciales clientes, con ejemplos aplicados al agro.  

Una empresa puede publicar todas las semanas y recibir pocas consultas. También puede lograr muchas visualizaciones sin llegar a quienes deciden la compra. Para entender qué está pasando, conviene revisar qué aporta cada contenido, a quién se dirige y qué recorrido propone después de la lectura.

Entre los errores de marketing de contenidos más comunes están la falta de objetivos, el desconocimiento del público, la información poco confiable y una distribución insuficiente. Corregirlos requiere coordinar la estrategia, la producción y la medición.

1. Crear contenido sin definir qué querés lograr

Un artículo para presentar un problema cumple una función distinta de una guía para comparar alternativas o un caso que muestra una aplicación. Si todas las piezas se evalúan únicamente por las ventas inmediatas, se pierde de vista lo que aporta cada una.

Cómo corregirlo: antes de producir, definí el público, la pregunta que vas a responder, el objetivo y la acción siguiente. Puede ser leer otra nota, descargar un material o consultar al equipo técnico.

Por ejemplo, una nota sobre nutrición de cultivos puede ayudar a identificar variables de manejo y orientar al lector hacia una consulta más específica, sin convertirse en un catálogo de productos.

2. Hablarle a todo el mundo

“El sector agropecuario” es una definición demasiado amplia para orientar una pieza. Un productor, un asesor y un responsable de compras pueden necesitar información diferente sobre la misma tecnología.

Cómo corregirlo: elegí a quién está dirigido cada contenido y qué decisión necesita tomar. Reuní preguntas que recibe el equipo comercial, consultas de clientes y búsquedas relacionadas con el tema.

Esa información permite ajustar el vocabulario, la profundidad y los ejemplos. Un responsable de comunicación puede buscar cómo difundir un ensayo; un asesor agronómico necesitará entender su diseño y los resultados.

3. Repetir información sin aportar una mirada propia

Un texto que resume lo mismo que otras páginas puede dejar al lector sin una razón para elegir tu contenido. Cambiar palabras tampoco reemplaza el trabajo de análisis.

Cómo corregirlo: utilizá las fuentes como base y agregá contexto, explicaciones, entrevistas o ejemplos documentados. Diferenciá los resultados de terceros de las interpretaciones de la marca e identificá las referencias.

En una nota técnica, el aporte puede estar en explicar bajo qué condiciones un resultado es relevante y qué información falta para aplicarlo a otro ambiente. No hace falta presentar una novedad en cada párrafo; sí ayudar a comprender mejor el tema.

4. Publicar datos sin verificar su alcance

Una cifra sin fuente, una recomendación desactualizada o una respuesta de ensayo presentada como resultado universal puede afectar la confianza en la marca.

Cómo corregirlo: revisá el origen, la fecha y las condiciones de cada dato. Para comunicar un ensayo, identificá el lugar, la campaña, los tratamientos y la comparación realizada. Si se informa significancia estadística, comprobá que esté respaldada por el análisis correspondiente.

Cuando el contenido incluya recomendaciones agronómicas, sumá revisión técnica. También conviene dejar claro qué se observó y qué se propone como interpretación: un resultado puntual no permite prometer la misma respuesta en todos los lotes.

5. Publicar fuera del momento de decisión

Un contenido útil puede llegar tarde. Una guía para elegir un híbrido pierde parte de su oportunidad comercial si se difunde cuando el público ya resolvió la compra.

Cómo corregirlo: organizá el calendario según las decisiones de la audiencia, considerando región, cultivo y anticipación necesaria. La preparación de un tema puede comenzar antes de que aumenten las consultas.

Los contenidos preventivos también tienen lugar fuera del momento crítico. Una nota sobre cómo prepararse para el estrés térmico puede ser pertinente antes del verano si el enfoque responde a una necesidad de planificación.

6. Convertir cada pieza en una presentación del producto

Cuando una persona busca resolver una duda y encuentra únicamente atributos comerciales, puede seguir buscando en otro sitio. El problema aparece cuando el contenido promete explicar un tema y no cumple esa promesa.

Cómo corregirlo: desarrollá primero la pregunta del lector e incorporá el producto cuando ayude a entender una alternativa, con sus condiciones de uso y respaldo disponible.

Una campaña puede combinar anuncios y piezas explicativas, cada una con una función definida. En nuestra nota sobre marketing tradicional y marketing de contenidos desarrollamos cómo integrar ambos enfoques.

7. Descuidar el SEO y el título del contenido

Un título genérico, encabezados poco claros o enlaces que no permiten descubrir el artículo dificultan que el público identifique lo que ofrece. Repetir una palabra clave de manera forzada tampoco mejora la explicación.

Cómo corregirlo: usá las consultas de Search Console para revisar cómo busca la gente y si la página responde a esa intención. Escribí un título específico, un encabezado principal coherente y subtítulos que ordenen las respuestas. Sumá enlaces internos donde ayuden a ampliar información.

La metadescripción debe anticipar el contenido con precisión. Google puede utilizarla o generar otro fragmento según la búsqueda; por eso, la introducción también debe explicar con claridad qué encontrará el lector. Guía de Google sobre descripciones en los resultados.

8. Publicar sin planificar la distribución

Subir un artículo a la web es solo una parte del trabajo. El público puede necesitar encontrarlo en un newsletter, una red social, un medio especializado o una conversación con el equipo comercial.

Cómo corregirlo: definí los canales antes de producir. Una nota puede dar origen a un video que responda una pregunta, un carrusel con los criterios principales y un envío segmentado por interés.

Adaptá cada versión al canal y facilitá el acceso al desarrollo completo cuando corresponda. Si el material sirve para responder consultas frecuentes, incorporalo también a los recursos del equipo comercial.

9. Medir solo seguidores, visualizaciones o “me gusta”

Estas métricas aportan información sobre exposición e interacción, pero por sí solas no indican si el contenido llega a potenciales clientes o contribuye a generar consultas.

Cómo corregirlo: relacioná los indicadores con el objetivo de cada pieza. Para evaluar búsquedas, revisá impresiones, clics, CTR y posición en Search Console. Para consultas, necesitás datos del formulario, la analítica del sitio o el registro comercial.

Si hay impresiones y pocos clics, analizá el título junto con la posición y las consultas. Si hay visitas pero pocas consultas, revisá la intención del lector, la propuesta y el acceso al contacto. No atribuyas todo el problema a una sola métrica.

10. Priorizar la cantidad y olvidarse de actualizar

Un calendario demasiado exigente puede reducir el tiempo disponible para investigar y revisar. También puede llevar a producir nuevos artículos mientras los existentes conservan información desactualizada o enlaces que ya no funcionan.

Cómo corregirlo: elegí una frecuencia sostenible y reservá tiempo para mejorar lo publicado. Google recomienda contenido útil y confiable; agregar piezas o cambiar fechas únicamente para aparentar actualidad no sustituye una mejora real. Guía de Google sobre contenido útil.

Priorizá las páginas que ya tienen visibilidad, responden a consultas relevantes y necesitan una actualización concreta. Después evaluá qué temas nuevos justifican ampliar el calendario.

Cómo empezar a mejorar tu estrategia de contenidos

Elegí una página relevante para el negocio y revisá cinco puntos: a quién le habla, qué pregunta responde, qué evidencia aporta, cómo llega al público y qué acción facilita. Contrastá esa revisión con sus métricas para decidir qué cambiar primero.

En Magora Agro Content Lab trabajamos con empresas agropecuarias para transformar conocimiento técnico en artículos, guiones, contenidos para redes y materiales de comunicación. Integramos el tema, el público y el momento productivo en una propuesta editorial coherente.

¿Querés revisar qué está limitando los resultados de tus contenidos? Conversemos sobre la comunicación de tu marca.